Mucha gente probablemente sabe que el té verde es saludable, pero muchos menos saben que hay un té que es el equivalente saludable de 10 a 15 tazas de té verde por taza. Esto es té matcha.
La similitud entre el té verde y el té matcha es que ambos están hechos de la planta Camellia sinensis, pero debido a los diferentes procesos de cultivo y producción, existen diferencias significativas en el sabor, la textura y el color, el método de preparación y, lo que es más importante, el contenido nutricional.
Diferencias en el cultivo y la producción
La principal diferencia es que el té matcha se sombrea durante 3-4 semanas antes de la cosecha, lo que permite que las plantas retengan mucho mejor sus valiosos nutrientes y comiencen a producir cantidades significativas de clorofila y L-teanina. Este proceso da como resultado un sabor único, un color verde muy brillante y, no menos importante, muchos más efectos beneficiosos.
Para obtener tés matcha de alta calidad, se utilizan las hojas de té más jóvenes y tiernas, recogidas a mano y clasificadas.A esto le sigue el secado y luego la molienda hasta convertirla en polvo.
Diferencias de color, sabor y textura
El color del té matcha es mucho más verde y brillante que el té verde, debido a su alto contenido en clorofila. También hay una diferencia en el sabor, ya que el sabor del té matcha es el más cercano al sabor umami, con un efecto dulce y más verde. En términos de textura, el té matcha muele las hojas hasta convertirlas en polvo en lugar de las hojas trituradas de los tés verdes tradicionales, lo que permite que el cuerpo utilice los ingredientes biológicamente activos y beneficiosos de manera más eficiente.
Mayor contenido nutricional y efectos fisiológicos beneficiosos resultantes
La mayor diferencia entre los dos tipos de té es el elevado contenido nutricional. Esto se debe principalmente al proceso de cultivo especial y a la consistencia del polvo.
En primer lugar, los antioxidantes, que se consideran componentes vitales del organismo, luchan contra los radicales libres que dañan las células, son responsables del cáncer, el envejecimiento y el debilitamiento del sistema inmunitario, entre otras cosas. El té matcha contiene una cantidad mucho mayor de estos que el té verde clásico. Entre los antioxidantes, el galato de epigalocatequina (EGCG) es particularmente importante por su efectividad, con muchos beneficios para la salud, incluida la aceleración del metabolismo y el aumento de la resistencia física.
La otra diferencia significativa es la presencia de L-teanina. Este es un ingrediente activo especial que aumenta la concentración, mejora la memoria, la creatividad, el estado de alerta y la energía mental, y también te relaja y calma. También tiene el beneficio adicional de ralentizar la liberación de cafeína en el torrente sanguíneo, por lo tanto, proporciona energía duradera en lugar de los efectos de un subidón de cafeína repentino y único.
Por lo tanto, en general, aunque el té verde es saludable, sus efectos no pueden competir con el té matcha, mucho más saludable, que no solo contiene una mayor proporción de los ingredientes farmacéuticos que se encuentran en ambos tés, sino que también tiene otros ingredientes saludables que no se encuentran en el té verde.
